Historias dentro de la Gastronomía...


Confieso, la robé... 

Leyendo en el feed de Facebook, encontré esta historia conmovedora dentro del mundo de la Gastronomía que tanto amo. Y x GESTOS cmo este, que sigo creyendo...


 Una historia de una moza de Bs As.

En un restaurante de Buenos Aires, Argentina, una mesera llamada Claudia trabajó durante 11 años.

De 2012 a 2023.

Cada vez que veía a alguien comiendo solo, hacía algo sin que nadie supiera : pagaba el postre de su propio bolsillo.

Sin decirle al cliente. Sin dejar nota.

Simplemente cuando la persona pedía la cuenta, el postre no aparecía.

"El postre no se cobra," decía el cajero.

"¿Por qué?"

"Cortesía de la casa."

Durante 11 años hizo esto.

Miles de personas comiendo solas. Miles de postres pagados.

Claudia ganaba 85,000 pesos argentinos al mes.

Gastaba aproximadamente 12,000 pesos mensuales pagando postres de extraños que comían solos.

Nadie lo sabía. Ni sus jefes. Ni su familia.


En 2023, Claudia murió. Cáncer. Tenía 54 años.

Una semana después de su funeral, el dueño del restaurante, Don Martín, estaba revisando las cuentas.

Notó algo extraño en los registros de 11 años.

Cientos de postres marcados como "cortesía de la casa" que él nunca había autorizado.

Investigó. Habló con el cajero.

"¿Quién autorizaba estos postres gratis?"

El cajero, trabajaba ahí hace 15 años, le dijo: "Claudia. Ella me pedía que no los cobrara. Y ella me daba la plata después de su turno."

Don Martín no lo podía creer.

Calculó: en 11 años, aproximadamente 1,470 postres regalados.

Claudia había gastado cerca de $1,450,000 pesos argentinos de su salario.


Don Martín publicó en Facebook:

"Claudia, nuestra mesera, murió la semana pasada. Descubrimos que durante 11 años pagó postres de su bolsillo a clientes que comían solos. Si alguna vez comiste solo en nuestro restaurante y tu postre fue 'cortesía de la casa', fue Claudia quien lo pagó."

El post se volvió viral en Buenos Aires en 24 horas.

400,000 vistas.

Los comentarios empezaron:

"Yo comí solo ahí en 2015. El postre fue gratis. Pensé que era promoción. Estaba pasando por divorcio. Ese gesto me hizo llorar."

"2018. Acababa de enterrar a mi papá. Fui a comer solo. No quería estar en casa. El postre fue gratis. Nunca supe por qué. Era Claudia."

"Comí solo ahí 7 veces en 2020 durante la pandemia. Vivía solo. Había perdido mi trabajo. Los 7 postres fueron gratis. Pensé que me conocían. Era Claudia."

Don Martín contó. 127 personas comentaron confirmando que Claudia les había pagado el postre.

Pero una historia destacó:

Un hombre llamado Lucas escribió:


Lucas 

"En marzo de 2019, fui a ese restaurante. Acababa de intentar suicidarme dos días antes. Fracasé. Estaba decidiendo si intentarlo de nuevo."

"Pedí comida. Comí solo. Al final, el postre fue gratis."

"La mesera, que ahora sé que era Claudia, se acercó. Me dijo: 'Nadie debería comer postre solo. ¿Puedo sentarme 5 minutos?'"

"Se sentó. Me preguntó cómo estaba. Le dije la verdad. Que no quería vivir."

"Ella me tomó la mano. Me dijo: 'Yo perdí a mi hijo hace 6 años. Se suicidó. Tenía 19 años. Todos los días me pregunto si alguien le preguntó cómo estaba ese día. Nadie lo hizo.'"

"'Por eso pregunto. Porque si alguien le hubiera preguntado a mi hijo, tal vez estaría vivo.”

"Esa conversación me salvó. Fui a terapia al día siguiente. Hoy llevo 4 años limpio de depresión. Tengo novia. Trabajo. Vida."

"Claudia nunca supo que me salvó. Quería volver a agradecerle. Pero nunca lo hice."

"Ahora es tarde."

El comentario de Lucas se volvió viral.

600,000 personas lo leyeron.

Don Martín lo llamó. Le preguntó si podían reunirse.

Lucas aceptó.

Don Martín le mostró algo: el cuaderno personal de Claudia.

Claudia anotaba cada postre que pagaba. Con fecha y descripción breve.

"14 de marzo 2019 - Hombre joven, comió solo, lloraba, pagué flan - hablamos 10 minutos."

Era Lucas.

Don Martín siguió pasando páginas.

Había más:

"23 de julio 2016 - Señora mayor, comió sola, aniversario de muerte de esposo, pagué budín."

"2 de enero 2020 - Chico universitario, comió solo, dijo que su familia estaba lejos, pagué helado."

Página tras página. 11 años de postres. 11 años de personas solas.

Claudia los recordaba a todos.

Don Martín creó algo en el restaurante.


"La Mesa de Claudia."

Una mesa específica reservada para personas que comen solas.

En esa mesa, el postre siempre es gratis.

Pegaron una foto de Claudia en la pared al lado.

Con una placa: "Claudia creía que nadie debería comer postre solo. Si estás solo hoy, este postre es de ella."

En un año, 340 personas han comido en la Mesa de Claudia.

340 postres gratis.


Pero algo más pasó.

8 meseros de otros restaurantes en Buenos Aires adoptaron la misma regla.

"Si alguien come solo, le regalo el postre de mi bolsillo."

Lo llaman "El Gesto de Claudia."

Lucas, el hombre que Claudia salvó en 2019, ahora trabaja como voluntario en línea de prevención de suicidio.

Ha atendido 230 llamadas en 4 años.

"Claudia me enseñó que preguntar '¿estás bien?' puede salvar una vida. Ahora yo pregunto 230 veces."

Don Martín dice: "Claudia trabajó 11 años aquí. Ganaba poco. Pero gastó $1,450,000 pesos en extraños que comían solos."

"No lo hizo por reconocimiento. Lo hizo porque su hijo comió solo su último día. Y nadie le preguntó cómo estaba."

"Ella decidió que nadie más comería solo sin que alguien preguntara."

¿A cuántas personas que comen solas les has preguntado si están bien?

Comentarios

  1. Me encanta la historia, hasta la emoción...deja de criticar cuando yo choreo fotos Espósito...jajaja. Jermoso lo que publicó, con la de juenton y todo...

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